La presión del útero sobre los riñones durante el embarazo puede generar cólicos renales. Si bien no son excesivamente peligrosos, el dolor prolongado puede provocar el parto prematuro.

Durante el embarazo es normal sentir molestias en la zona lumbar, pero debemos estar atentas ya que un dolor fuerte del riñón puede ser indicativo de cólico renal.

Formar piedras (litiasis o cálculos) en el riñón durante el embarazo es algo poco frecuente, apareciendo en 1 de cada 1.500 embarazos, siendo algo más prevalente si la mujer gestante ya padecía este problema. Con cálculos o sin ellos, el dolor por cólico renal es el motivo de consulta no ginecológico más común durante el embarazo, en un Servicio de Urgencias de Hospital. No suele ser una patología grave y difícilmente afecta al curso del embarazo.

0