Los niveles altos de hormona antimulleriana (AMH) se han considerado tradicionalmente como un mero subproducto pasivo del síndrome de ovario poliquístico (SOP), pero un nuevo estudio preclínico realizado por investigadores de Weill Cornell Medicine sugiere que la hormona desempeña un papel activo en el trastorno y puede contribuir a problemas con la ovulación y la fertilidad.

En el estudio, publicado el 9 de marzo en Science Advances, los investigadores descubrieron que la AMH puede hacer que los folículos, los sacos multicelulares llenos de líquido que contienen óvulos en desarrollo en el ovario, maduren demasiado rápido.

0