Una de las primeras investigaciones en encontrar que la infección por SARS-CoV-2 puede elevar el riesgo de consecuencias graves relacionadas con la progresión de complicaciones comunes del embarazo, como desarrollar presión arterial alta, sangrado postparto o contraer una infección distinta al SARS.

Las personas embarazadas infectadas con el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, tienen un 40 % más de probabilidades de desarrollar complicaciones graves o morir durante el embarazo que aquellas que no están infectadas con el virus, según un estudio nacional dirigido por un obstetra de Salud de la Universidad de Utah. Los investigadores concluyeron que la gravedad de los síntomas de la COVID-19 es un indicador clave del mayor riesgo de complicaciones en el embarazo. Esto fue particularmente evidente entre las personas más gravemente enfermas, que tenían tres veces más probabilidades de desarrollar complicaciones en el embarazo que aquellas que dieron negativo o que se vieron menos afectadas por la enfermedad. El estudio aparece en la edición del 7 de febrero de 2022 de JAMA.

Los investigadores analizaron los expedientes médicos electrónicos de 14 104 embarazadas tratadas en 17 centros médicos de todo el país que participan en la Red de Unidades de Medicina Materno Fetal (MFMU, por sus siglas en inglés) del NICHD de Eunice Kennedy Shriver entre el 1 de marzo de 2020 y el 31 de diciembre de 2020.

Alrededor de 2350 de estas personas dieron positivo por SARS-CoV-2 durante el embarazo o dentro de las seis semanas posteriores al parto. Más del 13 % de las que dieron positivo desarrollaron complicaciones en el embarazo durante el estudio en comparación con el 9 % de las que dieron negativo. Las cinco muertes maternas ocurrieron en el grupo positivo de SARS-CoV-2.

0