Así se deprende de un estudio del King’s College de Londres, que no registra casos de estas inflamaciones

Después de analizar los datos de jóvenes británicos de entre 12 y 17 años tras la administración de una dosis de la vacuna de Pfizer contra el Covid-19, un grupo de investigadores de la Facultad de Ingeniería Biomédica y Ciencias de la Imagen del King’s College de Londres ha concluido que no existe riesgo de sufrir miocarditis y pericarditis. Así se desprende del estudio, publicado en la plataforma preprint medRxiv, en el que se analizan el efecto y los síntomas posteriores a la vacunación en niños y jóvenes en el Reino Unido durante los períodos de predominio de las variantes Delta y Ómicron del SARS-CoV-2.

Para ello, los investigadores analizaron los datos de un total de 115.775 jóvenes de entre 12 y 17 años tras la administración de una dosis de la vacuna BNT162b2. Según los resultados, entre los niños, 5.485 (70,8 por ciento) de 7.751 tuvieron uno o más síntomas locales tras la vacunación, siendo los más frecuentes la sensibilidad (45,9 por ciento) y el dolor local en el lugar de la inyección (41,8 por ciento).

El14,1 por ciento tuvo uno o más síntomas sistémicos, siendo los más frecuentes la rinorrea (3,8 por ciento), el dolor de cabeza (3,7 por ciento), el dolor de garganta (3,5 por ciento) y la fatiga (3,3 por ciento). Los síntomas cutáneos fueron poco frecuentes (<0,5 por ciento). Los síntomas posvacunación, tanto locales como sistémicos, se produjeron generalmente el primer día después de la vacunación y se resolvieron rápidamente en la mayoría de los niños.

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