El experimento, realizado por la Universidad de Stanford, se llevó a cabo de forma satisfactoria en nueve pacientes

Dentro de la Dermatología existe una patología conocida como epidermólisis ampollosa distrófica recesiva (RDEB). Se trata de una enfermedad de por vida que está estrechamente ligada a ampollas, heridas y cicatrices provocadas por las mutaciones sufridas del gen COL7A1. Ahora, un estudio basado en una terapia génica ha permitido sanar a un total de nueve pacientes que padecían esta enfermedad, provocando heridas casi al instante. Algunas de estas lesiones llegaban a tardar en curarse y no lograban cicatrizarse bien.

A partir de un ensayo clínico aleatorizado controlado con placebo de fase 1 y 2, se analizó heridas compatibles de nueve pacientes con RDEB que recibieron B-VEC tópico o placebo repetidamente durante 12 semanas. Los investigadores llegaron a la conclusión de que no se observaron eventos adversos de grado 2 o superior relacionados con B-VEC o desprendimiento de vectores o inmunorreactantes cutáneos unidos a tejidos.

0