En el manejo de los pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración, con y sin metástasis, es necesario valorar la calidad y expectativa de vida

El cáncer de próstata resistente a castración (CPRC) se define como el tumor que progresa aunque los niveles de testosterona en sangre se mantengan en rango de castración (<50 mg/dl). Este progresa bioquímicamente, detectado mediante elevación progresiva de PSA, con tres elevaciones consecutivas de PSA, separadas por al menos una semana, con dos incrementos del 50% sobre el nadir y siempre que este incremento suponga un PSA mayor de 2 ng/ml.

Estos cambios se producen a pesar de la castración médica o quirúrgica (niveles de testosterona séricos menores a 50 ng/dL) y en ausencia de detección por métodos convencionales (TAC y gammagrafía ósea) de metástasis óseas y/o de lesiones de partes blandas (ganglionares o viscerales).

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